Actividades Biotienda
banner blog del despertador
Descarga El Despertador

Cuencos Tibetanos

Al hablar de los Cuencos Sanadores o Cuencos Tibetanos nos perdemos en el tiempo. En China,  aparecen hace aproximadamente entre 2500 y 3000 años (época del buddha histórico, Shakyamuni, 560-480 a.C.). Encontramos también referencias de ellos en la cultura Pre-Budista Shamánica Bon Po, de los Himalayas.


Según todos los indicios y comprobaciones, los auténticos Cuencos Tibetanos están hechos de siete metales sagrados, que se corresponden con los siete cuerpos celestes:
 
ORO: El Sol
COBRE: Venus
PLOMO: Saturno
PLATA: La Luna
HIERRO: Marte
MERCURIO: Mercurio
ESTAÑO: Júpiter
 
Hay cuencos realizados de tres, cinco, o cualquier otro númerode metales; todos ellos funcionan,  pero los resultados obtenidos con los que poseen estos siete metales, nada tienen que ver con el resto.

Hay cierto mutismo alrededor de la finalidad de estos cuencos,incluso se llega a decir que en los monasterios está prohibido hablar acerca de ellos. Allí son utilizados para meditar y sanar.

La explicación “oficial” que se da del uso de estos utensilios es que cuando la mujer está embarazada y utiliza como recipiente para comer uno de estos cuencos, está ingiriendo así, dosis homeopáticas de estos siete metales, manteniendo la ingesta necesaria de los mismos para su nutrición.

Seguro que esto es cierto, pero nos podemos preguntar: ¿Cómo un objeto para contener grano puede llegar a vibrar en cinco simultáneos e individuales tonos, cada uno en su propia y consistente frecuencia, y llegar a sostener una vibración por minutos? Es evidente que estos cuencos fueron realizados con algún otro fin. No hay nada escrito sobre ellos, sobre “los cuencos cantores”, a pesar de haberse encontrado en innumerables monasterios y hogares. Tal vez sea debido al poder que tiene, el hecho de que su verdadera utilidad permanezca oculta. Los Lamas de cierto nivel lo utilizan para sanaciones e incluso se dice que para viajar a otras dimensiones. Lo cierto y verdad es que Silencio y Secreto los rodean.

Sí hay constancia de que además de ser utilizados como recipientes para comer, eran usados como ofrendas de Rituales a sus Dioses. De ahí que su sonido debía ser Puro y Universal. El sonido que emiten es el sonido del Vacío, la Manifestación del Universo.

Según la leyenda, el hierro utilizado en su fabricación procede de los meteoritos caídos del cielo en los picos de las montañas del Himalaya.

Hoy en día son innumerables los terapeutas que utilizan los cuencos como sistema de sanación por sí solos o como complementos, con resultados asombrosos. Es lo que se ha dado en llamar Terapia del Sonido o Terapia Vibracional. Para entender cómo llega a influir el sonido de estos cuencos, haremos una pequeña exposición sobre qué es esta Terapia.

En realidad, cuando trabajamos con una terapia fundamentada en el sonido, estamos trabajando con el principio de resonancia. Así pues, no sólo se trabaja con el sonido, sino con su vibración. (¿Produce el sonido la vibración o la vibración produce el sonido?). En el caso de los cuencos, lo que suena y vibra son los metales; es como ponerles voz. El principio de resonancia dice que “una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable”. Creo que con algunos ejemplos (siempre son los mismos), se entenderá mejor:

• Cuando varias mujeres conviven juntas sus menstruaciones terminan coincidiendo.

• Los militares saben que al cruzar un puente deben romper la formación y dejar de ir marcando el paso, pues puede llegar a producirse la rotura del mismo.

• Algunas cantantes de ópera son capaces de romper objetos de cristal con sus voces.

• El ruido producido por vehículos en circulación provoca sacudidas de los muebles.

• Cuando escuchamos cierto tipo de música a un volumen considerable, también podemos observar cómo vibran los objetos e incluso nosotros mismos, a nivel del plexo solar. Puede incluso modificar nuestras ondas cerebrales, haciendo que la persona entre en otros niveles de conciencia. Dependiendo, como ya hemos dicho, del tipo de música.

• En la Giralda (Sevilla), hay dos campanas idénticas; cuando una suena, la otra reverbera.

 • Cuando tocamos la nota Si en un piano, si hay una guitarra cerca, sonará también la misma nota en la misma, sin que nadie la toque.

Para los que necesitan de una explicación científica, tal vez esto les pueda ayudar: En los años 60, el científico suizo, Dr. Hans Jenny, demostró con sus experimentos que, si se colocan polvos finos, arena y virutas de acero sobre una lámina de metal y se les aplica una vibración de ondas acústicas, dichas partículas se organizaban formando patrones concretos. Las diferentes sustancias se concentran en los senos o depresiones de las ondas acústicas, destacando de ese modo el lugar donde el sonido es más denso. Estos sorprendentes patrones, también conocidos como figuras Chalynadi, configuran, en el caso de los sonidos armoniosos, mandalas geométricos simétricos.

Lo que pretendemos es hacer ver cómo una Vibración es capaz de llegar “más allá” y conseguir una vibración solidaria, semejante, en otro cuerpo, haciendo que este otro modifique la suya propia. Cada vez que escuchamos los armónicos producidos por los Cuencos Tibetanos, estamos percibiendo frecuencias que se escapan a nuestro campo auditivo, pero su resonancia nos hace  vibrar con ellos. De ahí que estos armónicos sean tan benéficos para nuestros cuerpos y nuestros campos energéticos.

Nuestro organismo en general, y cada una de sus partes (huesos, músculos, órganos, chakras), tienen una determinada frecuencia, una vibración específica, que los hace estar en Armonía, que los hace estar en un estado óptimo de Salud.

Pero esta vibración se puede perder cuando una parte de nosotros, bien física, emocional, energética,... no vibra en armonía, bien con ella misma, con otra parte, o con el entorno. Entonces aparece la enfermedad. Aquí es donde intervienen los Cuencos Tibetanos, es en estos momentos cuando nos pueden ayudar con sus armónicos y vibraciones a reajustar la frecuencia necesaria, para volver a la Paz, Armonía y Salud, innatas en el Ser Vivo.

Alcanzar la Armonía es detener la mente, acallar el diálogo interno y despertar el SENTIR. Debemos volver a recordar qué es SENTIR.

El cuerpo fue creado para el disfrute, para el mimo (alimentarlo, asearlo, acariciarlo, abrazarlo, masajearlo,...).

La finalidad de la mente es el trabajo. Todo el día dando vueltas, un pensamiento tras otro (que si hice esto o aquello, que si tengo pendiente de hacer, que si me han dicho, que si he dicho…).

El cometido de nuestro Ser es que SEAMOS UNO.

Con los cuencos podemos sanar, mimar, hacer disfrutar a nuestro físico y calmar, por no decir callar (aunque sólo sea un poco al principio), a nuestra mente. Con esos sonidos Puros, esos Armónicos, esas Vibraciones podemos llegar a conseguir el Silencio, recuperar esa PAZ que tan estresados nos trae a todos en su búsqueda.

Ese desasosiego que sentimos en el pecho, esa ansiedad (esa falta de aire que no me llega). Debemos recuperar nuestra FRECUENCIA para volver a sintonizarnos y poder escuchar la Voz
de Nuestro CORAZÓN.

En realidad somos como aparatos de radios. Recibimos y emitimos. Dependiendo de la Frecuencia que tengamos, podremos escuchar una emisora u otra.

Los Cuencos Tibetanos, siempre manejados por personas cualificadas, podrán ayudarnos a que cada uno de nosotros pueda colocar en el dial SU FRECUENCIA.

No cabe en mente humana alguna los beneficios que se pueden llegar a obtener, si se utilizan estos cuencos en la meditación o sanación. “Mente sana in corpore sano”. Nos ayudarán a ubicar nuestro Centro, a SER.

Se llega a decir que se entra en estados de conciencia donde se producen “sanaciones espontáneas”, pero ya sabemos que esto no es del todo cierto; no son tan espontáneas, tienen su base, su
explicación.

¿Cómo producir el sonido y la vibración? Hay dos formas diferentes para tocarlos:

1. Se puede conseguir el sonido golpeándolo en el borde, con una varilla de madera (se suelen vender junto con el cuenco).

2. Rozando continuamente con la varilla el borde exterior, haciendo círculos. De esta forma, el sonido y la vibración tardan más en aparecer.

En ambos casos, es conveniente ponerlo sobre una almohadilla o sobre los dedos de la mano, colocando la mano mirando hacia arriba. El sonido/vibración se expandirá por el ambiente durante un largo periodo de tiempo, llegando a cambiar la vibración del entorno.

También se puede colocar sobre una persona, bien tumbada en una camilla, en una cama, sentada,… y sobre cualquier parte del cuerpo, bien boca-arriba o boca-abajo. El sonido/vibración será transmitido por todo el cuerpo. Recordemos que en un porcentaje muy elevado somos agua, y ésta es muy buena portadora del sonido/vibración.

De verdad que los resultados son asombrosos. Pero recuerda que siempre es aconsejable estar preparado (ESTUDIAR Y VIVENCIAR), para realizar cualquier actividad.

Volvemos a repetir que los resultados son notorios, tanto en desórdenes a nivel físico, como emocional y psíquico.

Como complemento, es ideal. Si sigues un tratamiento, siempre consulta con el profesional que te lleve. Podemos nombrar muchas alteraciones en las que viene muy bien, pero consumiríamos mucho espacio innecesariamente. Recuerda que si alcanzas la Frecuencia que perdiste, todo vuelve a la Armonía.

A pesar de los armónicos que produce, es un instrumento que no se necesita estudiar solfeo para tocarlo; curioso, ¿verdad? Si tienes interés en conseguir alguno, procura tocar varios; seguro que hay uno en especial que produce el sonido/la vibración que necesitas. ¡Ése es el tuyo!

Actividades en Biotienda

close

¡Participa en nuestras actividades!

Infórmate el primero de nuestras actividades gratuitas, las plazas son limitadas.

Puedes ver nuestra  Política de privacidad y Aviso legal
Puedes darte de baja de nuestros mensajes siempre que quieras.