Actividades Biotienda
banner blog del despertador
Descarga El Despertador
Espino blanco

Espino blanco

Espino verticalDespués de que en anteriores artículos hablase de dos plantas muy especiales, el muérdago, planta celeste contenedora del rayo y amada por los Dioses nórdicos y olímpicos; el olivo, árbol sagrado del Mediterráneo, portador de luz y consagrado a Isis y a Atenea, hoy toca hablar del Espino Albar, Espino Blanco o Majuelo, considerado en las tradiciones celtas como el que marca la entrada a los mundos élficos.

En la mitología nórdica se considera que la tríada Roble, Fresno y Espino blanco plantados juntos protegían de los ataques de demonios y seres maléficos. Para tal fin protector solía cortarse un vástago de cada uno y se les unía con una hebra roja. Se consideraba un amuleto altamente protector contra espíritus nocturnos.
Estamos por tanto ante un arbusto aliado de Hadas y Druidas. Asociado a Olwen, la de blanco rostro, doncella hija de un Gigante y protagonista de un hermoso relato asociado a los ciclos artúricos.

Es de sobra conocido el espino de Glastonbury, que se dice que procede del cayado de José de Arimatea. Desde tiempos inmemoriales se le regalaba en Mayo una rama florida a los reyes de Inglaterra en un ritual ancestral cargado de simbolismo. Y, según la leyenda artúrica, hay un ejemplar secreto de espino
blanco a la sombra del cual yace enterrado el druida Merlín, el preceptorBretón (celta) del rey Arturo, a la espera del momento apropiado para volver a la vida e instaurar la justicia en el mundo.

Aránzatzu, “lugar de espinos” es donde según la leyenda se apareció la que después fue llamada Nuestra Señora de Aránzazu, demandando la construcción de un santuario que es lugar de peregrinación para los vascos.

Los romanos tomaron su nombre del griego Krataios (fuerza, vigor) por la dureza de su madera, usada incluso para fabricar herramientas, tornería, husos para las hilanderas y según dice la leyenda, estacas para matar Vampiros.  Ovidio cuenta que «[la ninfa Carna]… depositó la rama de espino blanco [...] bajo la pequeña ventana que ilumina la habitación [del niño sin nodriza...] y a partir de entonces las aves (los striges o “vampiros”) respetaron la cuna». También los griegos colocaban ramas floridas en las cunas para expulsar a los malos espíritus y en el lecho nupcial como símbolo de pureza.

Árbol de Mayo, anuncia el despertar de la primavera y la retirada de las nieves y los hielos. Sus flores, blancas, suavemente aromáticas, tienen cinco pétalos, sello inequívoco de Venus y se abren paso entre las espinas floreciendo cuando las hojas están apenas brotando.

Las espinas, inicialmente suaves, verdes y guarnecidas de pequeñas y efímeras hojas, se hacen tan fuertes que en Rusia los carpinteros las empleaban como clavos. Cualquiera que haya recolectado la flores del espino blanco sabe hasta qué punto son dolorosos los pinchazos de sus espinas.

Esto implica que estamos ante un arbusto que combina tres signaturas importantes: Marte visible en sus espinas y en lo áspero y rojo de sus frutos, Saturno en la longevidad y la dureza de su madera y Venus en la estructura pentapétala de sus flores y en la armonía y la belleza que transmiten.

Hay quien dice que es cierta signatura lunar la que hace que flores tan bellas no se muestren eróticas y provocadoras como las rosas, apareciendo tímidas y virginales. No en vano, su rama florida, precursora de la lujuria primaveral, se asociaba a Vesta y a las Hadas.

Hallamos también en los relatos míticos claves respecto a sus virtudes medicinales. En Islandia se la conoce como svefnthorn (“espino del sueño”). Esa capacidad somnífera figura en leyendas como la Völsungasaga (Saga de los volsungos), donde el héroe Sigurd (Sigfrido) duerme con una espina de este arbusto a la tan bella como rebelde Brynhildr (Brunilda). O en cuentos infantiles como el de la Bella durmiente del bosque al pincharse con el huso de hilar, instrumento que tradicionalmente era fabricado con su madera.

Desde siempre han sido usadas sus sumidades floridas, es decir, las partes en las que se forman racimos de flores y hojas, como amigas del corazón y del sistema nervioso. Tiene la ventaja de ser suave y constante en su acción con lo que puede usarse sin riesgo durante largos periodos. Es habitual encontrarlo en tisanas acompañando a la tila y la melisa con las que comparte algunas de sus propiedades reguladoras del sistema nervioso y antiespasmódico.

Además como ya comenté en anteriores artículos, unido al muérdago y al olivo, es un magnífico armonizador de la presión arterial.

El espino blanco es ideal como tisana o como tintura para proteger el corazón de personas de edad avanzada. Además es un gran aliado de las terapéuticas comúnmente usadas por los cardiólogos en pacientes con cardiopatías ya que colabora con glucósidos y otros medicamentos habitualmente usados permitiendo que el médico pueda incluso reducir la dosificación de dichos fármacos.

Entre otros componentes, el espino blanco contiene un flavonoide: la quercetina, uno de los grandes antioxidantes con los que nos regala la naturaleza. Como todos los falvonoides reducen las inflamaciones, ayuda en los procesos alérgicos y además evita la acción de los radicales libres, causantes junto con otros agentes de lo que se conoce como estrés oxidativo, relacionado con el envejecimiento celular.

Menos conocido es el uso medicinal de la corteza y del fruto. Nos comenta  Maurice Messegue que su padre usaba la corteza contra la fiebre y los frutos contra la diarrea. Sigue diciendo el maestro: “es una de mis mejores hierbas tranquilizantes. Las personas que se sientan fatigadas, sin energía que duerman mal, que respiren con dificultad y que sufran vértigos, palpitaciones, angustias, nerviosismo, zumbidos de oído, hipertensión, las que quieran prevenirse contra los peligros del colesterol y el endurecimiento de las arterias, las que sufren crisis cardiacas…”

RECOLECCIÓN
Como norma general hemos de evitar los espinos que crezcan cerca de carreteras o lugares habitados porque podrían estar contaminados. La corteza se recoge sacando tiras en primavera con la subida de la savia. Pueden usarse frescas o secas. Los frutos se recogen en otoño cuando están bien rojos. Las flores, con la menor cantidad de hojas posibles se recogen cuando están abriendo y se secan rápidamente a la sombra.

Fórmula para el corazón y reguladora de la tensión y la ansiedad:
Espino blanco:  3 partes
Espliego :         1 parte
Melisa :             1 parte
Cocer durante un minuto y reposar cinco minutos una cucharadita de la mezcla por vaso de agua. Tomar 3 vasos al día antes de las comidas.

Pedro Cano Huelves

Naturòpata, Espaguiria

Actividades en Biotienda

close

¡Participa en nuestras actividades!

Infórmate el primero de nuestras actividades gratuitas, las plazas son limitadas.

Puedes ver nuestra  Política de privacidad y Aviso legal
Puedes darte de baja de nuestros mensajes siempre que quieras.