Actividades Biotienda
banner blog del despertador
Descarga El Despertador

Reflexología Podal

La Reflexología es un método natural de salud. Es una característica con la que nacemos, es innata. No se trata de un invento sino más bien de un descubrimiento. El hombre, cuando caminaba descalzo por terreno agreste, estimulaba puntos nerviosos conectados a distancia con órganos, músculos, glándulas, etc. Esa estimulación nerviosa revitalizaba las funciones de la célula, que tomaban de la sangre lo que necesitaban en cada momento…

La Reflexología hoy hace exactamente esto, pero de forma deliberada. Y luego, la homeostasis, la sabiduría interna de nuestro organismo, hace el resto. Realmente el cuerpo está totalmente “mapeado” y nosotros conocemos la reflexología podal, del rostro, de las manos, de la nariz, de la oreja, la zonal,… Teóricamente todos nuestros órganos están reflejados en el pie, aunque esa clasificación es puramente racional. El cuerpo se “entiende a sí mismo” desde otra perspectiva y se estructura por zonas, no tanto por órganos. Por ejemplo, nadie encuadraría al corazón en el sistema hormonal y, sin embargo, el corazón segrega una hormona. Proyectamos nuestros esquemas racionales a la forma de ser y de existir de nuestra propia naturaleza.

Todavía existen puntos de reflexología que no se han descubierto. Hay muchos órganos, músculos y porciones corporales que no sabemos dónde están pero de los que podemos deducir su situación por la cercanía con órganos aledaños (p.e., las amígdalas cerebrales no sabemos exactamente su localización refleja, pero es obvio que estarán cerca del punto glándula pituitaria, hipotálamo, cerebro,…). Es posible aplicar reflexología a diario. Los alumnos que se forman hacen sus prácticas durante el curso automasajeándose diariamente para practicar lo que van aprendiendo. Es una práctica tan beneficiosa como caminar todos los días. Y dado que los beneficios de la reflexología son acumulativos, llega un momento en el que no hace falta aplicar más tiempo la secuencia de masaje para ese trastorno que nos molesta.

Verdaderamente, tenemos la farmacia en nuestros pies. La reflexología es buena para cualquier trastorno de salud porque lo único que aporta es devolver el equilibrio orgánico que perdemos con la enfermedad. Otro tema sería la “rapidez” con la que actúa. Esto dependerá de la cronicidad de la afección, del estado general y la vitalidad de la persona… en dolores agudos, insomnio, ansiedad, depresión, también es muy eficaz. Los resultados son sorprendentes. A los enfermos crónicos se les proporciona una calidad de vida nada despreciable, y con los niños los resultados son inmediatos. Quizás lo que más tarda en dar frutos sean los problemas metabólicos y hormonales, probablemente porque un trastorno hormonal también tarda en afianzarse. También es posible desbloquear emociones a través del masaje de pies y manos. Durante una sesión es normal que la persona se abra y comparta experiencias vitales. Además existen recursos, como la estimulación en tiroides, paratiroides y plexo solar (entre otros), que restablecen muchas tensiones psíquicas. Si algo rezuma en una sesión de reflexología es la humanidad del profesional y del acto en sí. Masajear un pie tiene una “magia” que sólo conoce el que lo ha experimentado.

En cuanto a los niños hiperactivos y con TDAH, sabemos por otras disciplinas que este síndrome se produce cuando el niño cree o se siente poco querido o aceptado. Con reflexología –contacto directo de piel con piel-, normalmente de la madre o del padre, el niño se siente el centro de atención. El masaje es una forma gentil de comunicación emocional. Algo parecido a cuando los monos se despiojan entre sí y ese hecho les hace sentirse integrados en la manada. Cuando hablamos de “hacerse pipí en la cama” estamos tocando un tema parecido al de los niños con síndrome de déficit de atención o hiperactividad. Nos acercamos al “alma y al corazón del niño”… Masajear diariamente al niño hará que sienta y compruebe el amor de su madre, además de la relajación y el fortalecimiento muscular (si ese fuese el caso) para tal incontinencia nocturna. Sería conveniente que lo hicieran padre y madre. Y en el caso de la incontinencia urinaria, utilizaría una metáfora viva… Le haría al niño que llenara un globo con agua y que, poco a poco, fuese soltando esa agua… Es una situación análoga para el inconsciente, y así le enseñamos a controlar los esfínteres. Para finalizar, me gustaría añadir que la salud está a nuestro alcance… Cualquier niño puede aprender reflexología (AVOLCOM, Asociación de Voluntariado Complementario tiene videos en youtube con niños de ocho años autoaplicándose reflexología).

Es interesante recalcar que hay personas que se sienten intimidadas o tensas cuando les tocan los pies. Evidentemente, la carga cultural occidental pesa mucho. Tradicionalmente el pie era “algo sucio” e incluso vergonzante en occidente, no así en culturas orientales. Pero la persona que acuda a un reflexólogo debe comprender que el profesional mira con avidez sus pies para detectar cómo están sus órganos… y por supuesto, no nos produce ningún tipo de rechazo.

 

Raquel Jimeno San Juan (www.buenasterapias.es)

con la colaboración de Adela Carrasco

(www.escuelainternacionalnaturopatia.com)

 

Actividades en Biotienda

close

¡Participa en nuestras actividades!

Infórmate el primero de nuestras actividades gratuitas, las plazas son limitadas.

Puedes ver nuestra  Política de privacidad y Aviso legal
Puedes darte de baja de nuestros mensajes siempre que quieras.